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Jueves, 6 de Octubre de 2005 - Internacionales
La Confederación Sindical de Comisiones Obreras(CC.OO.) dice que el 38% de trabajadores madrileños corre el riesgo de padecer sordera por las condiciones laborales

CC.OO. de Madrid advirtió hoy de que el 38 por ciento de los trabajadores madrileños corre el riesgo de sufrir sordera debido a las condiciones de trabajo, según pudo constatar el sindicato en las más de 800 visitas realizadas a empresas en lo que va de año en el marco del Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales.

Así lo afirmó la organización esta mañana durante una Jornada sobre prevención y control de la exposición al ruido en el trabajo.

En ella se habló del ruido como uno de los factores de riesgo más comunes en el ámbito laboral, aunque también uno de los más ocultos, dado que se acepta como un &aquot;mal necesario&aquot;, sobre todo, en la industria.

Según el sindicato, el reconocimiento oficial de empleados afectados por sordera debido a las condiciones de trabajo es &aquot;prácticamente nulo&aquot;. En este sentido, indicó que el número de hipoacusias o sorderas profesionales reconocidas como Enfermedad Profesional en la Comunidad de Madrid en el año 2004 es de 43.

EFECTOS DEL RUIDO

La médica del trabajo de CC.OO. de Madrid, Carmen Mancheño, apuntó que la pérdida de la capacidad auditiva o hipoacusia es el efecto perjudicial del ruido más conocido, pero no el único. Otros efectos nocivos son el daño psicosocial, la alteración del rendimiento laboral, la fatiga, el estrés, la hipertensión arterial, el insomnio, vértigos, alteración del ritmo respiratorio, disfonías e incluso nódulos por la necesidad de hablar alto o gritar y en las mujeres, incluso riesgos en el embarazo y el feto.

Mancheño aseguró que se han descrito aumentos de entre un 20 y un 30 por ciento de incremento de sufrir ataques al corazón en personas sometidas a más de 65 decibelios en periodo diurno. Según explicó, el límite para evitar la hipoacusia es de 80 decibelios para una exposición de 40 horas semanales, a un ruido constante. Los sonidos más perjudiciales son los de frecuencias altas, superiores a 1.000.

La mayor parte de los ruidos industriales se componen de ondas acústicas con estas frecuencias.

Además, señaló que los equipos de protección individual como los tapones o los auriculares &aquot;suelen ser insuficientes y pueden provocar riesgos al disminuir la audición y, por tanto, las medidas de protección deben actuar sobre el foco emisor para reducir la exposición al ruido, como el apantallamiento, insonorización o cualquier medida técnica que reduzca la exposición al ruido&aquot;.

FUENTE: TERRA




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